
En el Estado de México, una empresa del sector automotriz quería expandir su planta y aumentar su capacidad de producción. Su especialidad es la fabricación de partes de colisión y accesorios fabricados con fibra de vidrio para tractocamiones, un mercado exigente donde lo más importante es la calidad.
El plan era claro: adaptar un nuevo espacio dentro de la planta para operar 10 nuevas líneas de producción. Sin embargo, había un elemento crítico que podía retrasar todo el proyecto: el sistema de vacío.
El reto: capacidad, rapidez y disponibilidad
Para el proceso de moldeo con fibra de vidrio, el vacío no es opcional: es parte esencial del proceso. Se necesitaba una bomba capaz de alimentar 10 líneas simultáneamente, cada una con una demanda de 17 m³/h. En total, el sistema debía manejar 170 m³/h y mantener un nivel de vacío estable en toda la instalación.
El desafío no era solo técnico. También era estratégico:
- El equipo debía estar disponible en corto plazo.
- El sistema debía ser confiable y de bajo mantenimiento.
- Tenía que asegurar que el vacío se mantuviera estable incluso en los puntos más alejados de la planta.
- Y, por supuesto, debía permitir que la empresa arrancara operaciones lo antes posible.
Después de varias reuniones —primero con producción, luego con gerente de producción y finalmente con dirección— comenzamos a diseñar la solución.
La solución: Sistema de vacío seco con tecnología nEDC150 de Edwards

La propuesta fue clara y robusta: instalar dos bombas secas nEDC150 de Edwards trabajando en paralelo.
¿Por qué dos y no una sola?
Aunque una bomba nEDC150 tiene una capacidad nominal de 170 m³/h —justo lo requerido— instalar dos bombas ofrece ventajas clave:
- Margen de seguridad
- Redundancia operativa
- Mayor estabilidad ante posibles pérdidas por tubería
- Continuidad en caso de mantenimiento
En otras palabras: no solo se cubría la necesidad actual, sino que se protegía la operación futura.
Además, esta tecnología de garra seca tiene un beneficio fundamental: no utiliza aceite en la cámara de bombeo. Esto reduce significativamente la contaminación del proceso y simplifica el mantenimiento. Para una empresa que busca eficiencia y control de costos, este punto fue decisivo.
Más que una bomba: un sistema completo
El proyecto no se limitó al suministro de equipos. Diseñamos una solución integral que incluyó:
- Cuadro de control adaptado específicamente para operación en vacío.
- Sistema de alternancia entre bombas para distribuir horas de trabajo.
- Servicio de arranque en sitio.
- Acompañamiento técnico durante pruebas y puesta en marcha.
Esto permitió asegurar que el sistema arrancara correctamente desde el primer día y que el equipo interno de la planta tuviera respaldo técnico durante la transición.
También se revisaron los cálculos de caída de presión en la línea principal de 3 pulgadas y 25 metros de longitud, asegurando que los 70 mmHg absolutos requeridos se mantuvieran incluso en las bajadas más alejadas. Porque en sistemas de vacío, el detalle importa.
El resultado: crecimiento sin comprometer calidad
La bomba nEDC150 estaba disponible en una semana, lo que permitió acelerar el calendario de implementación. Gracias a la planificación técnica y al acompañamiento durante el arranque, el sistema quedó listo para operar sin contratiempos.
El impacto es claro:
Cuando el proyecto esté operando al 100%, la producción se incrementará al doble.
Pero más allá de los números, lo que realmente logramos fue:
- Reducir riesgos operativos.
- Garantizar estabilidad en el proceso.
- Minimizar costos de mantenimiento.
- Preparar la planta para crecer.
Conclusión
Los grandes proyectos industriales no solo dependen de tener espacio o maquinaria nueva. Dependen de sistemas auxiliares confiables que sostengan la operación día tras día.
En este caso, un sistema de vacío bien dimensionado y correctamente instalado fue la pieza clave para que una empresa mexicana del sector automotriz pudiera expandirse con seguridad y visión a largo plazo.
Porque cuando la ingeniería se planea correctamente, el crecimiento deja de ser una apuesta y se convierte en una estrategia.